miércoles, 27 de enero de 2010

Los responsables del Centro Niemeyer se plantean delimitar el perímetro del complejo


«Una gran plaza abierta a todos los hombres y mujeres del mundo». Ése es el propósito, convertido en eslogan, con el que el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer planteó el diseño del centro cultural que se construye en la margen derecha de la ría de Avilés; sin embargo, la plaza estará cerrada. Al menos ésta es la idea que sopesan los responsables del Niemeyer, un centro que depende de la Consejería de Cultura y cuya puesta en marcha está prevista a principios del próximo año.

Según fuentes consultadas por este periódico, todavía está sin determinar el modo en que se limitará el acceso el complejo, pero el objetivo es que sólo haya tres entradas: dos peatonales (a través de la pasarela que construirá la Autoridad Portuaria y cruzando el puente de San Sebastián) y una rodada. El Principado está trabajando actualmente en el proyecto para definir esos accesos rodados, que pasarán por la antigua entrada de Ensidesa, y diseñar también el perímetro, acotado mediante algún elemento disuasorio, como un muro o una verja. Los tres accesos dispondrán de sus correspondientes controles de entrada, y podrán cerrarse por la noche.

Entre los argumentos que pueden justificar este cierre, según fuentes próximas al proyecto, es el de mantener la seguridad de los edificios durante la noche, pero también el de poder controlar todas las visitas al recinto y aportar datos de socios y usuarios de las instalaciones muy ajustados. Porque lo que se plantea es distribuir pases imprescindibles para acceder a la plaza que Niemeyer diseñará abierta al mundo. No obstante, la idea de cerrar este espacio público despierta reticencias en algunos responsables políticos enterados del proyecto.

Actualmente en la ciudad sólo se cierran, en horario nocturno, el parque Ferrera y los recintos deportivos y escolares.

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